Cómo manejar a un perro en celo

Llega el momento del paseo y resulta que nuestra perra está en celo, es el momento más temido por los dueños. Vamos a explicar en qué consiste el celo canino.

Llega la hora del paseo y resulta que nuestra perra está en celo. ¡Sálvese quien pueda!, ¿verdad? No en vano, éste es el momento más temido por los dueños de los perros que no saben muy bien a qué atenerse cuando sus hembras entran en celo o cuando se cruzan con una perra en estas circunstancias mientras pasean al suyo.

El primer celo suele manifestarse cuando la perra tiene entre 6 meses y 1 año. Es en esta edad cuando alcanza el 90 % de su tamaño adulto. Además, existe la particularidad de que los perros de las razas pequeñas tienen su primer celo antes que los ejemplares de raza grande, pues su crecimiento dura más.

A partir de ese momento, se acabó la tranquilidad de los dueños. No te preocupes. Vamos a explicarte exactamente en qué consiste el celo canino, cómo reconocerlo y, por supuesto, consejos para que la época de fertilidad de las perras no te ocasione excesivos quebraderos de cabeza.

1. ¿Qué es el celo?

El celo se divide en diferentes fases: poestro, estro, metaestro y anaestro. Las explicamos para que puedas dominar la situación:

  • El poestro: La vulva se inflama y se advierte el sangrado. Los perros empiezan a mostrar interés, pero la perra es reacia. Dicha fase se alarga durante 7 o 10 días.
  • El estro: La perra consiente que el macho la monte pues es en ese momento –que dura entre 5 y 15 días– cuando tiene lugar la ovulación que permitirá que la hembra quede preñada.
  • El metaestro: Aquí los machos son rechazados por la hembra. Esta etapa varía entre los 110 y los 140 días que es el tiempo necesario para la gestación, parto y lactancia, en caso de que se haya saldado con éxito el apareamiento.
  • El anaestro: Se denomina así al tiempo durante el cual no hay celo.

Una perra suele entrar en celo dos veces al año. Aunque es posible que se den más. Es conveniente que apuntemos las fechas para estar atentos y evitar sorpresas desagradables. No olvides que los perros no padecen la menopausia y ello origina que los periodos de celo sean habituales incluso en perras ancianas. Eso sí, advertiremos que su frecuencia baja.

2. Síntomas

Ciertos comportamientos y síntomas en el animal delatarán que se encuentra en celo. Es fácil reconocerlos. Aún así, en ocasiones los dueños de las perras deben extremar la vigilancia porque hay hembras muy limpias que se asean continuamente y resulta difícil apreciar las gotitas de sangre características del celo. Por suerte, hay muchos más síntomas que nos alertarán:

  • Orina con bastante frecuencia pues de esta manera esparce feromonas con el objeto de atraer al macho con su olor.
  • Suele mostrarse bastante más juguetona y mimosa de lo habitual.
  • La vulva de las perras en celo se inflama y continuamente la sorprenderemos lamiéndose sus órganos sexuales.
  • Al acariciarle la zona lumbar, aparta la cola.
  • Es posible que pierda el apetito debido a la ansiedad que le provoca el celo.
  • Puede mostrarse más agresiva con otras hembras.

También los perros muestran síntomas por la impotencia que les produce el olor de una perra en celo a la que no pueden montar. Así, algunos aúllan, dejan de comer e incluso lloran.

Por supuesto, escapar de casa es algo común en ambos sexos. En este sentido, estos escarceos amorosos ocasionan que muchos se pierdan pues son incapaces de regresar a casa y pueden acabar siendo víctimas de atropellos de coches.

Por su parte, las hembras pueden llegar a huir asustadas ante machos muy insistentes o incluso que alguna escape entusiasmada para citarse con algún galán canino. En estos casos, podemos atajar el problema instalando un GPS canino.

3. ¿Qué hacer ante una perra en celo?

No obstante, meter en cintura las acometidas del amor es posible:

  • Llevarlos siempre atados de la correa.
  • Infórmate de cuándo una perra con la que suele jugar en el parque entra en celo y varía tu ruta u horarios de salida. No en vano, se suele entablar una cierta amistad con el resto de dueños que facilita que este tipo de información aflore en las conversaciones.
  • Adiestra a tu perro para que obedezca tus órdenes, aunque en ocasiones –y ésta es una de ellas– es difícil que nuestra autoridad se imponga en un momento de pura pasión canina.
  • Optar por la castración. Para ello es recomendable que la realicemos antes del año de edad. Así, evitaremos que éste haya tenido contacto con hembras y el control del animal resultará más sencillo.También es posible castrar a las perras. Para ello los veterinarios aconsejan aguardar a que se presente el primer celo a fin de asegurarse de que se ha desarrollado completamente.

Quizás con estos consejos logres que los canes dejen de tirar de la correa, se revuelvan y tratan de ir en pos de una perra en celo o de un perro, dependiendo del caso.

Más artículos interesantes

Kommentare