¡Ayuda! ¡Mi perro no quiere beber!

¡Descubre la razón por la cual tu perro no beberá agua!

No es raro que en ocasiones nuestros canes apenas beban. En principio su ausencia de sed no debería inquietarnos y solo deberían de saltarnos las alarmas cuando detectamos en nuestro animal signos inequívocos de deshidratación.

Lo cierto es que una falta de agua puede derivar en problemas hepáticos y del riñón. También problemas intestinales como diarreas o vómitos pueden ser tanto la causa como la consecuencia de este problema.

Síntomas de un perro deshidratado

No te preocupes. De hecho, no hace falta ser veterinario para saber si nuestro perro presenta síntomas de deshidratación. Por lo tanto, si sospechas que se encuentra deshidratado, examina los siguientes aspectos:

  • Ojos hundidos: Ésta es una clara señal de que a nuestro perro le pasa algo.
  • La elasticidad de la piel: Si tiramos de la piel y observamos que tarda en volver a su posición, podemos afirmar que hay deshidratación.
  • Las encías: Otro punto al que podemos pasar revista son las encías. Así, si éstas han perdido su habitual color rosado y aparecen descoloridas y con poca humedad, el perro probablemente esté acusando la falta de agua.
  • La respiración estará acelerada.

De todas maneras, nos conviene saber que la actividad física, la alimentación y, por supuesto, la temperatura ambiental determinarán sus necesidades de agua. No obstante, se estima que de media un perro necesita beber 60 mililitros de agua por cada kilo de peso. Es decir, si nuestro can pesa 10 kilos debería beber alrededor de medio litro de agua diariamente.

En estas condiciones, los perros pueden tener problemas para orientarse y que acaben extraviados, por eso es recomendable solucionar este contratiempo con un GPS que siempre nos informará de su paradero. De esta manera, evitaremos que su deshidratación tenga un desenlace fatal.

Diarrea en el perro

El agua es vital en un perro y su salud podría verse perjudicada si su ingesta es insuficiente. Así, una de éstas puede ser la diarrea que puede, asimismo, acelerar la deshidratación del animal.

Lo cierto es que hay muchas razones que pueden motivar un episodio de diarrea en el can como alimentos en mal estado, bacterias y lombrices intestinales, entre otros. Incluso la simple sustitución de la comida habitual por una cocina casera puede desencadenar la diarrea.

Una mención especial merece la leche ya que algunos dueños optan por ofrecérsela a sus perros. En este sentido, hemos de saber cuando se hacen adultos la mayoría de perros desarrolla una intolerancia a la lactosa. Por lo tanto, pierden las enzimas que les permiten digerir la leche y su ingesta les causa diarreas y vómitos.

Aunque padezca diarrea y lo aconsejable sea el ayuno, esta recomendación no afecta a los líquidos que no deben faltar. También los perros que acaban de pasar por una cirugía deben hidratarse correctamente para su recuperación. Pero ¿cómo lo hacemos? No te tires de los pelos, tenemos un puñado de buenas ideas:

  1. Mezclar el agua con el pienso.
  2. Poner siempre un recipiente con agua al lado de la comida.
  3. Procura que el recipiente esté limpio. Esto es básico, pero no siempre lo cumplimos.
  4. Colocarla en un lugar sombreado y alejado de olores.
  5. Añadirle sabor al agua. En este sentido, existen aromas y sabores que podemos agregar para aumentar su atractivo. Además, ¿sabías que se venden bebidas para canes con diferentes sabores?
  6. A todos los perros les encantan las mangueras y las fuentes. Es tal su pasión que se venden bebederos para perros emulando a una pequeña fuente que estimulará sus ganas de beber y refrescarse.
  7. Ubicar cuencos de agua en varios sitios de la casa, sobre todo si se trata de perros ancianos. Así, vencerá su pereza y beberá, pues la tiene muy cerca.
  8. También puedes añadirle cubitos de hielo si sabes que así le va a gustar más. Ya sabrás que los veterinarios han desterrado la vieja creencia de que darle agua fría al perro podía resultar perjudicial. También puedes ofrecérselos directamente, pues a muchos les encanta comérselos a lametazos.
  9. Lleva siempre agua contigo. De esta manera, siempre la tendrás disponible para cuando le acometa la sed.
  10. Prepara un caldo sabroso y dáselo.

Si a pesar de todas nuestras tentativas, el perro sigue resistiéndose a probar el agua que le ofrecemos reiteradamente, te recomendamos que acudas a un veterinario para que examine la salud de tu perro pues podemos hallarnos ante un problema más grave.

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