Guía de la frecuencia cardíaca en gatos: por qué es clave vigilar sus constantes vitales
¿Sabías que una alteración en el ritmo cardiaco de tu gato puede ser el primer síntoma de una enfermedad, incluso antes de que se manifieste de otra forma? Por eso, es fundamental que revises su pulso en reposo de manera periódica. Aquí te explicamos cuál es el ritmo cardiaco normal de un gato y cómo detectar cualquier anomalía. Todo para que tu felino tenga una vida feliz y segura.
Puntos clave
- La frecuencia cardiaca normal de un gato en reposo va de 160 a 200 latidos por minuto. Controlarlo con regularidad te ayuda a monitorizar su salud.
- Factores como la edad, la actividad, las emociones o algunas enfermedades pueden afectar a la frecuencia cardiaca.
- No necesitas un estetoscopio; la tecnología para animales, como el localizador para gatos Tractive monitoriza regularmente la frecuencia cardiaca de tu gato por ti. Incluso te envía avisos de salud si algo parece no estar como debería.
- Una frecuencia cardiaca irregular, especialmente junto a otros síntomas, requiere una visita al veterinario para asegurar un diagnóstico y tratamiento oportunos.
- El ritmo cardiaco de tu gato: qué es y por qué es importante
- Frecuencia cardiaca en reposo: un indicador clave de la salud de tu gato
- ¿Cuál es la frecuencia cardiaca normal de un gato?
- Factores que pueden afectar a la frecuencia cardiaca de un gato
- Cómo tomarle el pulso a un gato
- Ritmo cardiaco acelerado en gatos
- Ritmo cardiaco lento en gatos
- Cuándo acudir al veterinario
- Conclusión
El ritmo cardiaco de tu gato: qué es y por qué es importante
La frecuencia cardiaca de un gato es, sencillamente, el número de veces que su corazón late por minuto (lpm). Se trata de uno de sus signos vitales y es un indicador fundamental de su salud y bienestar general.
Es completamente normal que el ritmo cardiaco de un gato varíe a lo largo del día. Si está jugando o si se siente nervioso, su corazón latirá más deprisa que cuando está relajado y en reposo. Por eso, podrías pensar que no es necesario prestarle atención… pero nada más lejos de la realidad.
Frecuencia cardiaca en reposo: un indicador clave de la salud de tu gato
Aunque el ritmo cardiaco puede variar a lo largo del día, la que de verdad importa es su frecuencia cardiaca en reposo. Si este valor se encuentra dentro de los parámetros normales, es una excelente señal de que goza de buena salud. Por el contrario, si es demasiado alto o bajo de manera constante, podría ser un indicio de un problema de salud grave, como una cardiopatía.
Al monitorizar de forma regular su frecuencia cardiaca en reposo, podrás saber si sus valores son normales y anticiparte a posibles problemas de salud. Recuerda: un diagnóstico a tiempo y un tratamiento precoz son claves para garantizar el bienestar de tu amigo felino.

Monitoriza la salud de tu gato
Nuestros gatos no siempre nos avisan cuando no se encuentran bien. Pero si el localizador detecta cambios inusuales en su rutina, te lo notificará para que puedas detectar posibles problemas a tiempo.
¿Cuál es la frecuencia cardiaca normal de un gato?
El corazón de un gato late más deprisa que el de los humanos o los perros. Y tiene lógica, ya que, por lo general, los animales más pequeños tienen un ritmo cardiaco más acelerado que los de mayor tamaño1. La frecuencia cardiaca normal en reposo para un gato adulto se sitúa entre 140 y 220 latidos por minuto (lpm)2. No obstante, es importante recordar que lo que se considera «normal» para tu gato puede diferir del de otros, ya que depende de varios factores, como su edad.
Factores que pueden afectar a la frecuencia cardiaca de un gato
Hay varios factores que influyen en el ritmo cardiaco de tu gato:
- Edad: Por lo general, los gatos jóvenes tienen un pulso más rápido, mientras que en los gatos de edad más avanzada tiende a ser más lento.
- Nivel de actividad: Cualquier pico de energía, como un rato de juegos o una carrera para atrapar un juguete, acelerará sus pulsaciones.
- Estado de ánimo: Eventos estresantes como una visita al veterinario, la llegada de un nuevo compañero a casa o un sonido repentino pueden hacer que su pulso se acelere notablemente.
- Estado de salud: Patologías como las cardiopatías, la anemia o el dolor también pueden alterar la frecuencia cardiaca. De ahí la importancia de los chequeos veterinarios regulares.
Cómo tomarle el pulso a un gato
La frecuencia cardiaca de un gato se suele medir con un estetoscopio en la clínica veterinaria. Pero si no tienes uno a mano, puedes tomarle el pulso, ya que este valor se corresponde directamente con los latidos por minuto (lpm) de su corazón:
1) Cómo tomarle el pulso a tu gato en casa
- Busca el momento adecuado: El mejor sitio para palpar el pulso es la arteria femoral, situada en la cara interna del muslo. Elige un momento en el que tu gato esté tranquilo y apoya suavemente dos dedos en esa zona hasta que notes las pulsaciones.
- Cuenta los latidos: Una vez que hayas localizado el pulso, cuenta el número de latidos durante 15 segundos y multiplica el resultado por cuatro. Así obtendrás sus pulsaciones por minuto (ppm). Es mucho más sencillo si tu gato está relajado o incluso dormitando.
2) Utiliza un GPS y monitor de salud inteligente para gatos
Si quieres controlar la frecuencia cardiaca de tu gato de forma regular y sin esfuerzo (lo cual es una gran idea), la solución es un localizador inteligente para gatos con monitorización de la frecuencia cardiaca. Solo tienes que acoplarlo a su collar de seguridad y el dispositivo se encargará de registrar sus signos vitales a lo largo del día, ofreciéndote un promedio diario de latidos y respiraciones por minuto (lpm y rpm), además de su actividad, sueño y ubicación.

3) Acude a una revisión veterinaria
Otra forma de controlar la frecuencia cardiaca de tu gato es acudir al veterinario y pedirle que le tome el pulso con un estetoscopio. Esto suele hacerse como parte de las revisiones veterinarias rutinarias.
Ritmo cardiaco acelerado en gatos
La taquicardia, o lo que es lo mismo, un ritmo cardiaco acelerado, se produce cuando la frecuencia cardiaca de un gato supera los 240 latidos por minuto (lpm)3. Es normal que el corazón se acelere si lleva un rato jugando o si se lleva un buen susto. No obstante, si notas que el corazón le late muy deprisa cuando está en reposo o sin motivo aparente, podría ser un indicio de un problema más grave.
Causas de taquicardia en gatos
- Estrés
- Ansiedad
- Dolor
- Trauma
- Pérdida de sangre
- Conmoción
- Enfermedad cardiaca o insuficiencia cardiaca
- Hipertiroidismo
- Asma
- Neumonía
Es posible que tu gato no muestre ningún signo externo de tener el ritmo cardiaco acelerado, de ahí que la monitorización regular sea tan importante. Mantente alerta por si aparecen otros síntomas asociados, como jadeo, letargo, debilidad, respiración agitada o maullidos inusuales. Si detectas alguno de ellos, llévalo al veterinario sin dudarlo4.
Ritmo cardiaco lento en gatos
La bradicardia felina, es decir, un ritmo cardiaco anormalmente lento, se da cuando la frecuencia cardiaca de un gato cae por debajo de los 120 latidos por minuto (lpm)5. Esta condición puede ser un indicio de un problema de salud más grave, sobre todo si viene acompañada de otros síntomas.
Causas de la bradicardia felina
- Momentos de descanso o sueño profundo
- Desequilibrios electrolíticos
- Hipotiroidismo
- Hipotermia
- Cardiopatías
- Enfermedades respiratorias
- Trastornos neurológicos
- El efecto de ciertos fármacos o medicamentos
Again, it might not be obvious that your cat is suffering from a slow heart rate. They may show no visible signs of illness. But keep an eye out for weakness, fainting, and lethargy in your cat, which are associated with bradycardia.
Cuándo acudir al veterinario
Vigilar el ritmo cardiaco de tu gato es fundamental. Si notas que se mantiene constantemente alto o bajo, o si detectas otros síntomas como dificultad para respirar, cambios de apetito o letargo, llévalo a una revisión sin dudarlo. Un diagnóstico a tiempo marca la diferencia, y tu veterinario es tu mejor aliado para garantizar la salud y felicidad de tu compañero peludo. Confía en tu instinto: si sientes que algo no va bien, no dudes en ponerte en contacto con ellos.
Conclusión
Hacer un seguimiento del ritmo cardiaco de tu gato es fundamental para garantizar su bienestar y felicidad. Al comprender cuáles son sus valores normales y prestar atención a cualquier cambio, puedes anticiparte a posibles problemas de salud y brindarle siempre los mejores cuidados. Ya sea de forma manual o con la ayuda de la tecnología inteligente, mantenerte informado es la mejor herramienta para velar por su salud. Recuerda que un seguimiento regular por tu parte, sumado al consejo experto de tu veterinario, es la fórmula perfecta para que tú y tu amigo felino podáis disfrutar de una vida larga, sana y feliz juntos.