Microchip para perros y Tractive GPS: ¿Qué es lo que realmente necesita tu perro?

¡Descubre la diferencia entre microchip y localizador gps!

Seguro que casi todos guardamos felices recuerdos del perro que nos acompañó durante nuestros días de infancia. Es probable que Incluso tuviésemos varios y que, por desgracia, alguno de ellos se extraviara. Menudo drama, ¿verdad?
Ignorábamos qué suerte había corrido, si estaba malherido o si había sido atropellado mortalmente por un coche. Así que, a pesar de buscarlo con tesón, pasaban los días sin que obtuviéramos datos de su paradero y no nos quedaba otra que resignarnos ante lo evidente: nuestro perro no iba a volver.

No obstante, la evolución de la tecnología permite que estos tristes desenlaces para nuestros canes cada vez sean menos frecuentes. En este sentido, en la actualidad contamos con varias vías para poner coto a las escapadas de nuestros perros como el microchip –a cuya colocación estamos obligados por ley– y los GPS. Vamos a explicarte qué pueden hacer estos dispositivos por ti y ese perro al que no querrías perder de vista por nada del mundo.

¿Qué es exactamente un microchip para perros?

Así, la mayoría de episodios de pérdidas se pueden solucionar felizmente con la instalación de un microchip en el animal. Estos dispositivos tienen el tamaño de un grano de arroz que se inyecta debajo de la piel y normalmente se insertan en el lado izquierdo del cuello.

En el interior del microchip se hallan almacenados datos como el nombre del dueño, su dirección y uno o dos teléfonos de contacto. Además, dicha información queda registrada en la base de datos del Censo Canino de cada Comunidad Autónoma.

No obstante, únicamente los veterinarios y los miembros de protectoras y autoridades (SEPRONA) disponen de un lector para acceder a los números digitales del microchip. Por lo tanto, es preciso que alguien encuentre al perro y se desplace con él a alguno de estos lugares a fin de que pueda ser identificado. Tras la lectura de los datos, se contactará con los dueños.

¿Qué hacer si se nos escapa?

En definitiva, si nuestro perro se pierde o alguien nos lo hurta, nuestro primer paso será notificarlo lo antes posible a la Policía Local, al Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil), al Ayuntamiento y a la Reiac (Red Española de Identificación de Animales de Compañía. De esta manera, además, evitaremos que nos imputen un delito de abandono. Desafortunadamente no siempre se localiza al perro y el animal deambula perdido o acaba siendo encontrado por un tercero que decide quedárselo sin molestarse en comprobar si el perro tiene dueño.

Resulta innegable que la iniciativa ha logrado que la tasa de abandonos de animales haya descendido notablemente en los últimos años, pero no es la herramienta más adecuada para seguirle la pista a nuestro perro en caso de pérdida.

Microchip para perros y Tractive GPS: Las diferencias

Localizador GPS

De hecho, el GPS resulta mucho más eficaz, pues no necesitamos aguardar a que nadie encuentre al animal. En concreto, dicha tecnología GPS permite el rastreo del perro gracias a un receptor de emisiones satélite que se coloca en su cuello. Éste emite señales e incluso nos avisa si nuestro perro abandona una zona considerada por nosotros como segura. Así, podemos saber cómodamente gracias a una aplicación que podremos descargar en nuestro móvil dónde se encuentra en cuanto detectamos su ausencia. Pero ¡ojo!, no todos son iguales. Te explicamos a continuación sus principales características:

  • Resistencia al agua: Esto es importante porque nos proporcionará una señal fiable a pesar de que llueva o el perro se haya empapado.
  • Duración de la batería: Su durabilidad supondrá que podamos emprender la búsqueda de nuestro mejor amigo con un buen margen de tiempo.
  • Su robustez: Ten presente que los perros, sobre todo si son jóvenes, suelen ser muy juguetones y es fácil que el aparato reciba golpes fuertes que lo acaben estropeando.
  • Seguimiento en vivo: El tiempo es importante para seguirle la pista. Así que es conveniente que la información acerca de su ubicación se actualice de forma constante, incluso en cuestión de segundos.
  • Su ligereza: El localizador ha de ser ligero y que no suponga una molestia para el perro, pues, de lo contrario, tratará de desprenderse de él continuamente.
  • Incorporación de linterna: Es un plus que disponga de luz, pues podremos buscarlo incluso de noche. Además, si transita por el borde de una carretera, los conductores podrán verlo y evitar el atropello. Un detalle, por cierto, en el que el GPS de Tractive sí que ha reparado.
  • Abono de mensualidad: Los diferentes localizadores que encontramos en el mercado suelen pedirnos una suscripción mensual. No olvides que la información fluye a través de las torres de telefonía móvil y es preciso pagar por ello.

Descubra Tractive GPS

¿Desventajas? Únicamente se nos ocurre un supuesto: que un desconocido decida quitarle el collar al perro. Por lo demás, un sistema como el descrito es a día de hoy el más infalible para seguir las andanzas de nuestro perro y devolverlo sano y salvo al hogar después del tremendo susto.

 

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